SIN UN ADIOS


Y hasta el cielo obscuro se cubrió de estrellas
Y a ese abismo negro ya no temeré más
Hambriento esta el sol de todas mis querellas
Y a mi noche devorará para no marcharse jamás.

Y cantarte sueño, con todas mis fuerzas,
Mil canciones que hablen de este amor
Sonetos bagabundos que harán que venzas
El vacío inmenso que fabricó el dolor.

Y envolverte ansío, entre lino y seda,
En la dulzura intensa que me regaló tu voz
En la fantasía inmensa que robó mi pena
Y que todas mis dudas arrancó feroz.

Y amarte espero, en felicidad plena,
Y juntar nuestros deseos en un nuevo sol
Unir nuestros labios en esta dulce condena
De amarnos sin fin y sin un adios.

JIMENA PAZMINO

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