Cuando la ausencia, mi divino amor, Se haya adueñado impaciente de mi vida Te ruego que no me llores todo tu dolor Guardalo para cuando olvides mi sonrisa. Resuene obsecante en tus entrañas Un orfeón de ángeles haré que te recuerde La utopia indeleble del amor que extrañas. Y que mis labios no verás jamas Sentirás que hay un recuerdo que te acaricia Y hallarás mi alma en tu despertar. Sigue por el mundo tu sutil caminar Nunca pienses que me debes lealtad Si eres feiliz, yo lo seré en la eternidad. Lo llevaré conmigo a la azul inmensidad Haré de él saro intenso lleno de beldad Que de mi sueño inherte jamas despertará. |